Uno de los viajes baratos más curiosos que puedes hacer en muchas partes del mundo como en Nueva Zelanda es viajar en carguero, algo muy sencillo y que te hará vivir una experiencia altamente recomendable y fuera de los tópicos en el turismo. Es una forma de viajar tranquilamente, sin tener que esperar en los aeropuertos y con unas vistas espectaculares. Es un viaje lejos de los cruceros y de los ferris que todos conocemos y que son los habituales que los turistas toman para poder viajar de un lugar a otro.

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Estos cargueros, además de cargar todo tipo de objetos, tienen una serie de lugares para las personas, por lo que hay sitio para que algunos pasajeros suban a bordo. Ciudades clásicas como Southampton en Inglaterra, Le Havre en Francia, entre otras son los clásicos lugares desde donde parten estos cargueros cada semana, una frecuencia ue cambia. También en Nueva Zelanda y Australia parten estos cargueros, donde puede haber una serie de pasajeros a bordo.

El número de pasajeros no suele ser muy alto, unos 12 usualmente, para que así todos ellos puedan viajar en un auténtico carguero y con todo lo que eso conlleva. Lo mejor de todo es que es un viaje tranquilo, con poca gente y además la experiencia merece mucho la pena, porque es muy diferente a un crucero romántico y es un viaje muy práctico para relajarte, tomar parte del tiempo para pensar, admirar nuevos paisajes o lo que te apetezca, porque el viaje en el carguero suele ser lento y agradable.

Vía|Serturista